El Monasterio de Santa María de Bujedo de Candepajares, ubicado en el municipio de Bujedo, Burgos, es un destacado ejemplo del patrimonio religioso y educativo de la región. Fundado en 1162 por Doña Sancha Díaz de Frías, con el patrocinio del rey Alfonso VIII de Castilla, el monasterio fue establecido bajo la jurisdicción de la abadía de San Cristóbal de Ibeas de Juarros, perteneciente a la Orden Premonstratense. Su construcción respondió a la necesidad de consolidar la presencia cristiana en una zona estratégica entre los reinos de Castilla y Navarra, cerca de una antigua calzada romana en la hoz de Foncea.
Desde 1891, el monasterio ha estado bajo el cuidado de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle, quienes lo han utilizado como residencia, centro de espiritualidad y lugar de formación. Entre 1891 y 1981, funcionó como Noviciado Menor, y entre 1949 y 1981, albergó una Escuela de Magisterio. Actualmente, sirve como lugar de retiro para los Hermanos de La Salle jubilados y como espacio para encuentros formativos y actividades pastorales.
Destaca por su arquitectura, especialmente por los tres ábsides románicos de la cabecera de la iglesia y un claustro clasicista de tres alturas, construido en el siglo XVI. Además, en su iglesia reposan los restos de los ocho Hermanos Mártires de Turón, canonizados en 1999, lo que añade un profundo significado espiritual al lugar. Rodeado por los Montes Obarenes y el río Oroncillo, el entorno natural del monasterio ofrece un ambiente propicio para la reflexión y el retiro espiritual.


